¿Boda íntima o bodorrio?

Una de las primeras preguntas que os debéis hacer cuando empecéis a organizar vuestra boda es qué tipo de boda queréis: ¿queréis una boda íntima, con vuestras personas mas allegadas y sin compromisos, que os de tiempo a saludar y charlar con todo el mundo o por el contrario vuestra idea es un bodón con muchísima gente y celebración a lo grande? Se trata de una decisión muy personal, que debéis tomar en pareja y detenidamente. Además, esta decisión depende mucho de otros factores como vuestro presupuesto, el lugar en el que os gustaría celebrarlo, si es civil o religiosa etc.

Boda íntima

En la época que nos está tocando vivir (en el momento en el que escrito este artículo estamos inmersos en plena pandemia COVID-19) está volviendo el auge de las bodas íntimas por muchos motivos: miedo a la incertidumbre de cómo se llevarán a cabo y por supuesto a posibles contagios, disminución de presupuestos por motivos laborales, la vuelta a la esencia de lo que una boda significa etc.

Todo lo que está ocurriendo en el mundo ahora mismo ha salpicado de lleno al sector nupcial y al modo de ver las bodas en general. Creo firmemente que vamos a cambiar en ese aspecto. Creo que esto nos ha hecho reflexionar, mirar hacia dentro, ver lo esencial de las cosas, no complicarnos la vida y, sobre todo, rodearnos de la gente que de verdad se alegran porque las cosas nos vayan bien.

¿Boda íntima o bodorrio?

Desde mi experiencia de haber pasado precisamente por ambos tipos de boda os puedo garantizar que una boda íntima no desmerece en absoluto a los grandes bodorrios de 200 o más invitados.  Una boda íntima no es sinónimo de aburrida, todo lo contrario, puede ser de lo más original y divertida, eso sólo depende de la pareja.  Siempre tened en mente lo que os apetece a vosotros y como siempre os digo, no sucumbáis a presiones externas, una vez más, tomad vosotros mismos las decisiones, convencidos de mostrar vuestra esencia en todo lo que hagáis desde el principio. Sólo así estaréis convencidos de estar organizando la boda que os hace ilusión y sobre la que estáis totalmente convencidos que os representa.

Boda íntima en segundas nupcias

Volviendo al tema de las bodas íntimas, si os casáis por segunda vez, seguramente es la opción que más os convence ¿verdad?  Yo soy una enamorada de las bodas ¡cómo no!  Me hacen vibrar. Ver a la gente feliz, ilusionada y en plenitud es algo que me llena el alma, pero os confieso algo: las bodas íntimas son mis preferidas.

Llamamos bodas íntimas a las que tienen entre 60 y 70 personas, es decir, vuestros familiares y amigos más allegados. Son bodas con personalidad porque ¡hay que tener mucha personalidad para no dejarse llevar por las presiones del resto o porque a alguien le siente mal el no ser invitado!  no pensáis lo mismo?  Recordad: es vuestra boda y vosotros decidís, nadie más.

Las bodas íntimas están volviendo a ser tendencia , no solo por la situación de pandemia que estamos viviendo en estos momentos y que ,desgraciadamente, seguirá entre nosotros un tiempo sino porque si te casas con cierta edad tu visión de las cosas cambia y ,como digo yo , no es lo mismo casarse a los veinte que a los cuarenta o más y normalmente ( por supuesto hay excepciones ) con cierta edad  lo único que queréis  es poder abrazar y sentir cerca en vuestra  boda a quienes de verdad os conocen, comparten vuestras  luces y vuestras sombras diariamente y poder tratarlos con el cariño que se merecen, dedicándoles tiempo suficiente en el día de vuestra boda, uno de los más importantes de vuestra vida.

Beneficios de una boda íntima

Estaréis pensando qué beneficios os puede traer decantaros por una boda de este estilo en vez de una boda con un número de invitados mayor.  Pues bien, desde mi punto de vista son muchos los beneficios que trae consigo una boda de estas características (ya os he confesado que son mi debilidad). Os nombraré unos cuantos:

1.   Disfrutaréis más de vuestros invitados: por supuesto a lo largo de la boda os dará tiempo a hablar con todos y dedicarles unas palabras sin tener prisas, sin que os interrumpan otros invitados, sin estrés y sin el agobio de que pensáis que no llegáis a todo. Ellos estarán encantados de que les dediquéis tiempo y vosotros por supuesto que también:  se sentirán unos privilegiados por estar allí con vosotros en vuestro día y darán el 100 por 100 en vuestra boda.

2.   Contaréis con una oferta de localización mayor: todos estamos cambiando la forma de trabajar y los espacios no iban a ser menos. Salones que quizás los tenían cerrados para otro tipo de eventos más pequeños los empiezan a ofrecer para este tipo de bodas en estos tiempos tan cambiantes. Todos somos conscientes que la forma de celebrar las bodas cambiará y los espacios no quieren perder clientes. Así que seguro que lugares que antes no contaban con celebraciones de este tipo porque estaban enfocados en otras con mayor cantidad de asistentes empiecen a “reconvertirse” y a ofrecer otras alternativas para este tipo de bodas.  Por otro lado ¿y si la hacéis en vuestra casa? Es una muy buena opción si contáis con una casa con jardín o una buena terraza. En este caso tendréis que tener en cuenta otros elementos, pero es una opción a tener en cuenta. En mis próximos artículos blog hablaré en concreto en este tipo de celebraciones. ¡Estaos atentos!

3.   Detalles y más detalles:  al haber pocos invitados en la boda os dará pie a poder tomaros más tiempo en personalizar cada rincón, cada detalle e incluso hasta el punto de hacerlo individualizado por cada invitado. ¡Sería algo muy original que dejaría a los invitados con la boca abierta!

4.   Mayor relajación:  está claro que al tener en vuestra boda a los invitados más allegados os dará un plus de tranquilidad y relajación que si sois muchos no lo tendríais. Podréis ser más vosotros mismos y seguro que la espontaneidad es algo que no os preocuparía tanto.

5.   Flexibilidad en el banquete: teniendo en cuenta siempre las medidas de higiene y protocolos nuevos a implementar resultado de la crisis del coronavirus es posible que al ser pocos invitados podáis tener más posibilidades de banquetes diferentes e informales: al aire libre, de pie (si la ley lo permite y en todo caso manteniendo la distancia social de dos metros), con rincones gastronómicos (seguramente obligatorio mamparas de separación y paquetes individualizados) etc. Si optáis por este tipo de coctel no olvidéis algunas mesas y sillas de apoyo. Por otro lado, empiezan a ser tendencia los desayunos, brunchs o meriendas ¿por qué no pensar en algo parecido para vuestra boda?

6.   Al ser pocos invitados también podríais ofrecer una auténtica experiencia de boda.

¿Os habéis planteado una experiencia de fin de semana en algún espacio que cuente con alojamiento y poder ofrecer a vuestros invitados un fin de semana que nunca olvidarán?

7.   Os podréis concentrar mejor en la organización: será menos estresante y podréis poner foco en lo que de verdad os importa. Por supuesto si tenéis dudas siempre podéis contar con una Wedding Planner que al menos os ayude a poner los cimientos de vuestro nuevo gran proyecto.  A este respecto podéis ver mi artículo en el que hablo sobre cómo os puede ayudar una Wedding Planner en todo el proceso de vuestra boda y todos los beneficios que os puede aportar. Si optáis por organizarla vosotros mismos quizás os venga bien mi Agenda Online para poner en orden ideas y tomar nota de todo lo que vais haciendo. Os la podéis descargar AQUÍ. 

Boda íntima y cercana

Si lo que queréis es una boda cercana y emotiva ésta, sin duda, es vuestra mejor elección. La originalidad en este tipo de bodas es mucho más fácil encontrarla puesto que os dará más pie a ser vosotros mismos cien por cien.

No quisiera terminar sin hacer mención a otro tipo de bodas que creo que van muy ligadas a este concepto y que seguro habéis oído hablar en más de una ocasión: las Destination Weddings: aquellas que podréis hacer en una ciudad o lugar favorito lejos de vuestro país o lugar de origen.  Además de una buena excusa para viajar hará que se animen a asistir aquellas personas que de verdad lo sientan (con excepciones por supuesto que quizás no puedan ir por otros motivos).

Una vez que tengáis el concepto de boda que queréis (sea íntima o no) solo os tenéis que poner en marcha poco a poco. Empezar por lo imprescindible y seguir pasito a paso por todo lo demás.  Espero que este artículo os haya ayudado a pensar un poco, sentando unas bases sobre la que luego ir construyendo cada pequeño detalle. 

Me encantaría saber qué pensáis sobre este tema y si os ha ayudado. 

Podéis comentar más abajo y estaré encantada de ayudaros. 

Por supuesto estoy a vuestra disposición para cualquier duda que os surja y os atenderé a la mayor brevedad.  Aquí podéis concertar una reunión conmigo, totalmente sin compromiso y os ayudaré a clarificar ideas y que encontréis foco. 

¡Ánimo y feliz organización!

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Soy Begoña fundadora de Love at Forty

Llevo trabajando más de doce años en empresas del sector privado, concretamente en el sector financiero,  con presupuestos, viabilidades económicas  de proyectos, manejando plazos de entrega y gestionando un gran estrés en épocas de cierre de año. Mi vena “Planner” es mi punto fuerte y se gestionar muy bien todo tipo de situaciones de estrés sacando el máximo partido a un presupuesto y el trabajo que ello conlleva.

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